
Cuando alguien llega a nuestra casa, nos gusta hacerles unas preguntas que les podrán llevar a una reflexión:
1ª Pregunta:
¿Crees en algo?
Las respuestas suelen ser muchas y variadas: Sí, creo en Dios, en Dios Padre-Madre, el Creador Principal, en el Universo, o en una energía superior. Algunos simplemente creen en “Algo”. Como podemos comprobar, la respuesta casi siempre es afirmativa. Existe “Algo”, y si a quien está leyendo nuestra palabras le parece bien, para poder “nombrarlo” de una forma sencilla le llamaremos TODO, sin hacer referencia a religión o credo alguno.
2ª Pregunta:
¿Crees que formas parte de esa energía llamada TODO?
La respuesta siempre es sí, formo parte del TODO.
3ª Pregunta
¿Crees que TODO puede estar enfermo o enferma?
Y la respuesta siempre suele ser: No, TODO, no puede estar enfermo o enferma.
Reflexión; La palabra enfermedad, como toda palabra, tiene una gran fuerza. Ésta en particular, suele venir asociada al miedo, incluso podríamos decir que es una palabra tabú. Ahora bien, si regresamos al primer conocimiento, la primera respuesta, recordaremos que formamos parte de la Energía Universal o del TODO, y que por ello no podemos estar “enfermos”, aunque si podemos aceptar que tenemos un “des-equilibrio”. Desde este momento es cuando debemos buscar en todo lo que nos rodea o en todo lo que somos, pues ya sabemos que existe algo que nos desvía de nuestro equilibrio natural y energético.
Diferentes y variadas causas pueden des-equilibrar nuestro cuerpo y de alguna forma podríamos decir que siempre se dan por causas energéticas, pues no olvidemos que absolutamente todo es energía: nuestro interior físico y todo el exterior que nos rodea es energía, inclusive un sonido o un pensamiento es energía. Entonces ¿Por qué no buscar la causa en la raíz de todo lo que somos?
¿Cómo podemos regresar al equilibrio?

Si una persona tiene un desequilibrio físico o mental, tiene a su alcance la medicina tradicional alopática y la medicina natural. También puede disponer aquello que algunos se afanan en definir como "terapias alternativas". Nosotros creemos que es gracioso para no decir ofensivo escuchar que conocimientos tan antiguos como la medicina china sean llamados “alternativos”. ¿Por qué? Pues porque nosotros creemos que
todo suma y nada resta, y que todos deberíamos ser capaces de sumar en lugar de restar. Un ejemplo: en muchas ocasiones, personas con problemas digestivos, que han pasado por la medicina alopática, con innumerables pruebas y análisis sin resultados, finalmente acuden a la “terapia alternativa” y comprueban que tan solo era que la persona tenia un meridiano energético desequilibrado, solucionándolo en cuestión de minutos. Debemos saber que
el terapeuta natural no puede ni debe operar, medicar o realizar cualquier trabajo relacionado con la medicina tradicional, pero
el terapeuta si puede y debe trabajar para equilibrar energéticamente un meridiano o aquello que crea conveniente para que la persona acompañada se pueda equilibrar lo antes posible. Pensémoslo ¿No estaría bien sumar conocimientos en el beneficio de la humanidad?
Existen muchas herramientas y conocimientos para regresar al equilibrio, en L’Om te podemos ofrecer algunos de ellos, desde el correcto conocimiento sobre la
Alimentación Energética hasta el conocimiento que llamamos: Equilibrio
Equilibrio Armónico Consciente.