Todo cuerpo físico es una cantidad casi infinita de moléculas y átomos en puro movimiento de energía. ¿Por qué estos átomos se unen formando un determinado cuerpo? ¿Tan solo se unen por y para compartir electrones? Además de las teorías de física quántica, en el EAC se contempla otra posible respuesta: todo cuerpo celeste tiene un fluido o campo magnético que le confiere a simple vista una masa energética determinada, ese fluido magnético, por el hecho de ser un “fluido”, con las herramientas apropiadas se puede medir, y según la escala de medición, puede manifestarse confiriéndole al cuerpo u órgano una mayor o menor dureza.
La flexibilidad magnética se puede tratar de entender como una “orden” que mantiene “juntas” moléculas y átomos en un espacio determinado. La mente dirige la energía, de una forma consciente o inconsciente.
La física cuántica ahora comienza a admitir que tras todo lo “inexplicable” existe algo. Nosotros creemos que el termino “inexplicable” es comparable a un niño que ve como un adulto realiza un acto de magia, todo, absolutamente todo tiene una explicación, aunque este no sea el momento de ser desvelado. Le podemos llamar como queramos, Energía Universal, TODO o incluso Dios. Pero alguien o “algo” diseñó las órdenes de comportamiento energético, sin duda alguien invento la magia.
Podemos comparar la Flexibilidad Magnética a una piscina llena de líquido
El ejemplo más sencillo para poder explicar lo que puede ser la Flexibilidad Magnética, sería el compararlo a una piscina llena de líquido. Si tenemos el liquido (magnetismo) muy denso como podría ser alquitrán, y nos zambullimos en ese liquido tendremos dificultad para poder movernos. Si el líquido (magnetismo) es menos denso o más “flexible” nuestro movimiento al nadar será más rápido y fácil de realizar. Ahora en el
EAC tenemos un supuesto. Una molécula si se mueve en un espacio magnético denso será más lenta. Las moléculas forman células y materia, éstas a su vez forman músculos, ligamentos, articulaciones, órganos, etc.
Es relativamente sencillo poder comprobar y medir la flexibilidad magnética de una zona con la
radiestesia o con la
kinesiología) correctamente aplicada. Con ello podremos decir que existe otra posible realidad y que una teórica “contractura muscular” o “rigidez muscular” puede ser en realidad una zona de baja flexibilidad magnética o de flexibilidad más densa. Ahora es el momento de recordar que es el conocimiento: un conjunto de datos, verdades o de información almacenada a través de la experiencia.