Equilibro Armónico Consciente.
¿Qué significa
EAC? Es regresar al
Equilibrio y a la
Armonía de una forma
Consciente. ¿Cómo podemos regresar al equilibrio? Siempre a través del conocimiento, y por ello no debemos olvidar una de sus definiciones; “El conocimiento es un conjunto de datos, verdades o de información almacenada a través de la experiencia”. Como ya sabéis, a esta verdad nosotros le queremos añadir algo más, “en el conocimiento todo suma y nada resta”. Por ello el EAC siempre trabaja para ser la suma de los conocimientos más completos y complejos de quienes somos en realidad. Son conocimientos que para algunos aún podrían ser teorías de física quántica, otros son antiguos conocimientos que fueron olvidados sobre canales de energía como pueden ser
meridianos y
chakras. Además de nuevos conocimientos sobre
cuerpos sutiles y electromagnéticos que forman el cuerpo humano. Y sobre todo,
son conocimientos sobre la energía consciente y divina que existe en todos nosotros como energía de transmutación.
En el
EAC consideramos que aquello que ahora conocemos y aceptamos como una “enfermedad”, más bien se debería conocer y trabajar como lo que también puede ser, un des-equilibrio. Por ello, debemos esforzarnos en
buscar y encontrar la causa aunque está sea “impensable para algunos”, tal vez así
podremos evitar el efecto. Todos, médicos y terapeutas deseamos trabajar para el equilibrio de la persona acompañada, queda claro que nosotros
al no ser médicos nunca vamos a diagnosticar, tratar, medicar u operar a nadie, aunque si como terapeutas podemos y debemos realizar todos los trabajos posibles que sean fruto de nuestro conocimiento y siempre aplicables sin ningún tipo de riesgo para la persona acompañada. No lo olvidemos nunca: todo suma, nada resta. La medicina alopática es muy efectiva, pero tal vez podría serlo mucho más si no dejaran de lado otros conocimientos. Algunos de estos conocimientos, se conocen desde hace miles de años, como podrían ser los Meridianos Energéticos, coloquialmente conocidos por casi todos como “meridianos de acupuntura”. Pongamos un ejemplo que nos dará algo sobre lo que pensar ¿Acaso no podemos tener un des-equilibrio del sistema digestivo u otro cualquiera debido al bloqueo de un meridiano? La respuesta es rotunda,
si puede ser. Nadie debería poder negarlo ¿Entonces por qué no se tienen en cuenta ese conocimiento? ¿Extrema rigidez o tal vez demasiados intereses creados? Creemos que la medicina alopática, aunque muy eficaz como decimos, también ha creado demasiadas “parcelas” o “especialidades”. Otro sencillo ejemplo que nos dará algo más sobre lo que pensar: un supuesto, una persona tiene un desequilibrio en los pies, y es enviada al podólogo. ¿Tendrán en cuenta que una posible causa puede venir de las cervicales atlas? ¿Acaso no es cierto que si hay una luxación o desviación del Atlas puede llegar a desequilibrar la columna, caderas, piernas y los mismos pies?
Por otro lado, si aceptamos la existencia de otros muchos conocimientos que podrían ser utilizados, posiblemente veríamos que nos sería mucho más fácil poder llegar de nuevo al equilibrio. El
EAC es consciente que todo puede y debe formar parte del conocimiento universal. Algunos de estos nos pueden servir como un sistema de detección y de transmisión energética. Por ejemplo valiéndonos de las reconocidas ciencias de
Kinesiología o de
Radiestesia como sistema de detección y comunicación con la energía de la persona acompañada, podremos saber o detectar un posible desequilibrio energético del cuerpo, hasta ahora indetectable por la medicina alopática.
Con el
EAC, la persona que acompaña y la persona acompañada, siempre trabajaran juntos para buscar aquello que pudo provocar el
“des”, (la causa) teniendo en cuenta todos los conocimientos energéticos que estén a nuestro alcance, para así poder regresar con más facilidad al
equilibrio.
En el EAC, afirmamos que aunque no lo tengamos en cuenta, los músculos, vértebras, articulaciones, todos y cada uno de los órganos de nuestro cuerpo, en realidad son energía. Incluso las palabras, pensamientos conscientes o inconscientes son vibraciones de onda y en consecuencia energía.
Absolutamente todo es energía y nadie podrá negar este conocimiento. Tal vez lo hubiéramos olvidado, o tal vez algunos intereses nos hicieran olvidar conocimientos básicos, por ejemplo uno de ellos puede ser el conocimiento sobre la
Geobiologia Ciencia que demuestra que los campos magnéticos de torres de alta tensión, antenas de telefonía móvil o ríos subterráneos, fallas, etc., pueden afectar o ser la causa de nuestro desequilibrio físico y mental. ¿Entonces por qué no se tienen en cuenta las geopatias como posibles causas generadoras de “enfermedades”? ¿Por qué decimos “conocimiento básico”? La respuesta es porque ya en la antigüedad estaba prohibido edificar cualquier casa cuyo terreno no hubiera sido inspeccionado por el “maestro de las varas” (Zahorí o rabdomante) Ahora, la especulación, intereses y la falta de información nos puede llevar a vivir en un casa con
geopatias, y posiblemente, al estar muchas horas en ese lugar puede ayudar a que aparezcan “enfermedades” que no sabremos de donde vienen. ¿Acaso no es un conocimiento básico a tener en cuenta?
Con el
EAC se contemplan todas las variables posibles, desde la energía de la alimentación hasta las energías provenientes de la tierra que nos pudieran afectar, ya que nuestro conocimiento mantiene que
todo es energía y que solo la energía puede desequilibrar la energía.
¿Acaso toda materia física, inclusive nuestro cuerpo, no es una energía en forma densa? Si es así y no hay otra respuesta posible ¿Por qué no tratamos de estudiar y trabajar al mismo nivel energético los diferentes cuerpos?
Nuestro cuerpo físico, mental, energético y emocional, es energía.
Te proponemos que pienses y medites sobre algo que posiblemente fue olvidado: vemos y aceptamos lo físico porque es lo que nuestros sentidos nos transmiten, como siempre, nos educaron diciéndonos que tan solo es real aquello que se puede ver y tocar. Ahora bien, en algún lugar olvidado de nuestra mente existe un conocimiento que nos habla de otra realidad:
somos una asociación de millones de células, (las cuales podríamos ver mediante un microscopio, normalmente no las podemos ver y no quiere decir que no existan). También podríamos recordar que
son millones de células independientes (formadas por moléculas y en su parte más diminuta, por átomos), y que éstas actúan o responden al recibir ciertas informaciones electromagnéticas, bien mediante hormonas (moléculas de energía) o bien mediante canales energéticos (como por ejemplo, el sistema nervioso) Ahora bien ¿Realmente podemos afirmar o mantener que solo pueden recibir información por esas vías?. ¿Nos olvidamos que existen meridianos y chakras? ¿Nos olvidamos que incluso la energía de los astros puede influirnos? ¿Nos olvidamos que la música y sus vibraciones nos pueden influir? ¿Nos olvidamos que los colores de una habitación nos pueden influir? Son tantas las cosas que pueden transmitir informaciones a nuestras células que necesitaríamos páginas y páginas, aunque siempre llegaríamos al mismo conocimiento.
Las células son energía que están en el campo de influencia de otras energías.
Cuando alguien viene a L’Om, nos gusta hacerle una sencilla pregunta mientras ante él o ella abrimos y cerramos una mano ¿Qué estoy haciendo? – Le preguntamos - Casi todo el mundo nos responde siempre lo mismo: “Abrir y cerrar la mano”, “mover los músculos”, etc. Nadie responde con esa verdad que no se ve, un sencillo conocimiento que ya no se tiene en cuenta:
“al abrir y cerrar la mano lo que realmente estamos haciendo es enviar un mensaje electromagnético y/o energético, desde un cerebro electromagnético y/o energético, a través de un sistema nervioso electromagnético y/o energético con una información a millones de células para que éstas realicen un pequeño movimiento. Por ejemplo, “que se muevan” a la derecha o extensión, mano abierta, a la izquierda, mano cerrada”.
Después nos gusta hacerles la segunda pregunta ¿Entonces por qué no podemos enviar un pensamiento (mensaje de energía) a los millones de células que forman una aparente lesión u órgano dañado para que estas “se muevan” en dirección a un equilibrio? Tal vez la respuesta se encuentra en que siempre nos habían educado en que no se podía hacer, o que esto no se puede “curar”. ¿Nos han o nos hemos estado autolimitado? De ser así, tal vez sin ser conscientes, lo que realmente hacíamos era enviar un pensamiento-mensaje-energía para que todo continué igual y en des-equilibrio, pues pensábamos que esto no se podía “curar”.
El
EAC basa su trabajo principalmente en que podemos tratar de conseguir “una conexión energética” con diferentes partes o zonas desequilibradas de la persona acompañada, si se consigue, quiere decir que podría existir una “comunicación energética” con esa parte desequilibrada. Dado este paso, en alguna forma se podría tratar de transmitir pensamientos-mensaje-energía a las células (energía) con el propósito que éstas regresaran al equilibrio. En nuestro libro
“Recuerda quién eres” aparece la siguiente frase: “Decían que el mundo era plano, quien se atrevía a decir lo contrario era quemado en la hoguera, un día descubrieron que el mundo era redondo. Ahora esperamos que nuestras palabras, aquellas que dicen
somos energía y que de alguna forma podemos trabajar y transmitir la energía, no nos lleven de nuevo a “la hoguera” o a ser “denunciados” por la medicina alopática. Por ello, dejamos muy claro que con
el EAC no se pueden curar enfermedades, pues por ley solo le está permitido a los médicos.
El EAC trabaja tan solo con la intención de transmitir una energía, sin tocar ni manipular a la persona, por ello si la persona acompañada se recupera sorprendentemente, posiblemente será solo una “casualidad” o tal vez fruto del trabajo y de unos conocimientos hasta ahora desconocidos u olvidados.
No existe una verdad absoluta. El conocimiento es fruto de la experiencia acumulada. ¿Acaso no decían que el mundo era plano y que al final del mar existía un abismo? Seamos sinceros ¿Realmente algo no tiene cura? Todo tiene una explicación, tan solo hay que saber y poder encontrarla.
Con el
EAC también trabajamos lo que para algunos pueden ser supuestas teorías, y que para nosotros tal vez son “posibles” realidades. Como por ejemplo campos electromagnéticos, la
Polaridad Magnética y la
Flexibilidad Magnética.
También, como seres humanos en evolución tenemos nuestros conocimientos o pensamientos, que ahora en forma de suposiciones o de preguntas quedarán a la espera de respuestas. Imaginemos una rotura muscular, veámoslo aún más de cerca, a nivel celular, para no decir a nivel molecular atómico o energético. ¿Realmente se parten por la mitad las células en una rotura muscular? ¿O más bien es que un grupo de millones de células se separa de otro grupo de millones de células? Si fuera este el caso ¿No podría ser que en realidad lo que se esta “rompiendo” sea el campo electromagnético que mantiene unidos a los grupos de células? Y si fuera así ¿No se podría llegar a una más pronta recuperación si se consiguiera recuperar el equilibrio del campo electromagnético?
Y más suposiciones o preguntas que tenemos y que nos hacemos ¿Acaso no existe una polaridad magnética en todos los cuerpos energéticos? ¿No puede ser que un órgano (en realidad cuerpo energético) esté desequilibrado porque su campo electromagnético tenga su polaridad magnética desequilibrada? ¿No puede ser que una estructura o campo energético exterior pueda transmitir una información u órdenes a las células (energía)? ¿No puede ser que además de lo conocido sobre el ADN sea también un sistema receptor-emisor? De no ser así ¿Por dónde recibe la información la célula? ¿No es cierto que las células se “alimentan” al separar las moléculas, por ejemplo de glucosa, y que éstas al separarse liberan una energía que “alimenta” la célula? ¿En este caso no sería posible que una célula o cuerpo físico se recuperara antes si se le canalizara directamente una energía?
Para llegar al equilibrio EAC contemplamos cuatro fases.
1ª Tratar de encontrar aquello que afecta a la persona
- Miedos
- Sentimientos de culpabilidad
- Pensamientos contradictorios…
- Alimentación
- Geopatías
- Energías…
- Otros planos
- Lazos energéticos
- Mensaje interior…
- Reverso Psicologico
- Y un largo Etc.
¿Cómo Podemos hacerlo? Mediante la información energética que nos llega a través de los
Chakras,
Meridianos Energéticos y campos de energías sutiles del propio cuerpo, así podremos tratar de encontrar aquellos des-equilibrios energéticos que incluso no fueron mencionados por la persona acompañada, informándole si fuera necesario.
También observaremos si el des-equilibrio es fruto de un mensaje interior y si fuera este el caso comprobaremos cual es, para su posterior trabajo y resolución por la persona acompañada.
2ª Buscar aquello que pudo generar el desequilibro
3ª Buscar aquello que pudo mantener el desequilibrio
4ª Finalmente trabajar aquello que afecta a la persona, lo que pudo generar el desequilibrio y transmitir una energía consciente a la energía de la persona acompañada con la intención de regresar al equilibrio
También mediante la información energética que nos puede dar el propio cuerpo, trataremos de ver aquello que podría ayudar a recuperar y mantener el equilibrio de la persona acompañada. Por ejemplo:
Geometría Sagrada,
Flores de Bach,
Meditación, ejercicio, Etc.
Todo el trabajo del EAC se realizará, contando
siempre con el permiso y la colaboración de la persona acompañada. Como decíamos, se tratará de ayudarla gracias a un nuevo conocimiento y mediante una transmisión de nuevos pensamientos-mensajes-energía. Las sesiones pueden ser presenciales y o/a distancia. En ambas formas se le preguntará a la persona acompañada que evalúe en su percepción el des-equilibrio del 1 al 10, además de realizar todas las comprobaciones que considere oportunas y necesarias. Cuando se termine la armonización energética se le pedirá de nuevo que evalúe de nuevo con su percepción el des-equilibrio del 1 al 10, repitiendo las anteriores comprobaciones. Independientemente del resultado, aunque éste pueda ser “sorprendente”,
siempre se le va a sugerir a la persona acompañada que compruebe nuevamente con la medicina alopática su estado de “salud” o equilibrio.
¿Transmitir la energía a distancia? En el
EAC conocemos y mantemos que la distancia y las barreras tan solo existen en nuestras mentes. En más de una ocasión habremos escuchado hablar sobre la comunicación (energética) entre hermanos gemelos. Aunque vivan en diferentes continentes, si le ocurre algo a uno de los dos, el otro puede “captar” o intuir ese algo. ¿No es una comunicación energética a distancia? Como ya sabemos, no por no poder verlo, quiere decir que no exista… Nadie puede ver las ondas de una radio HF (Radio que utiliza ondas de Larga Frecuencia) pero si le pedimos a nuestro amigo radioaficionado que vive en Nueva Zelanda que nos diga en que frecuencia esta trabajando o emitiendo, nosotros podremos selectar en la radio HF que tenemos en casa la misma frecuencia y seguramente podremos hablar con él aunque existan miles de kilómetros de distancia. ¿No es otra comunicación energética? Somos seres únicos y exclusivos ¿No podría ser que el nombre de la persona fuera como el código o frecuencia “HF”?
Como decíamos en nuestro libro, puede ser que “el mundo sea redondo”, y también puede ser que algún día podamos utilizar algo más que ese 10 % de nuestra inteligencia (o poder personal). ¿O tal vez ya lo estamos haciendo? Sea como sea, y como ya decíamos:
con el EAC no se pueden curar enfermedades, ahora bien,
con el EAC si podemos tratar de transmitir una energía con la intención de regresar al equilibrio, y si después de la sesión se da una mejoría o recuperación sorprendente e increíble, puede ser una “casualidad” o puede ser fruto del trabajo desarrollado gracias a un nuevo conocimiento.
¿Qué podremos trabajar con el Equilibrio Armónico Consciente?
Para más información:
Benito Contestí (
info@recuerdaquieneres.com).