
El conocimiento podríamos compararlo al crecimiento de un árbol. Para nacer y crecer deberá tener una buena tierra, agua suficiente y recibir la luz del Sol. Nacerá de una pequeña semilla, echará raíces, surgirán tronco, ramas, hojas, flor y fruto. Son muchas las personas que se quieren subir al árbol del conocimiento, y en ocasiones su ego les lleva directamente a coger el fruto. Puede ser un buen camino, nadie puede juzgar. Pero como todo en la vida, necesitamos conocer y tener un buen tronco, ramas poderosas y fuertes que nos puedan sostener. De no ser así, podríamos caernos del árbol del conocimiento hasta el suelo.
Te sugerimos que pruebes un nuevo camino, te será fácil de tomarlo, pues tan solo tendrás que hacerte una sencilla pregunta:
¿Quién soy yo en realidad? Cuando obtengas la respuesta tendrás la semilla.
El primer paso para el conocimiento es conocerse a uno mismo.
¿Qué puedes encontrar en L’Om?
Nosotros, aquellos que vivimos en L’Om, elegimos este lugar para vivir y crecer. Podemos decir que aquí la naturaleza aún es naturaleza. Vivimos acompañados por el canto de pájaros y por el rumor del agua que delimita nuestra tierra. Podrás ver zorros, águilas, jabalís y otros animales. Al amparo de majestuosos árboles nuestro interior se puede abrir y crecer con más facilidad.
Nuestra labor se basa en desarrollar nuestra vida interior y exterior. Al mismo tiempo podemos cultivar la tierra y recoger leña para calentar nuestro hogar, lógicamente también podemos vivir el mundo exterior y sus comodidades. Podríamos decir que somos personas practicas que buscan su tiempo y espacio para crecer. Siempre que podemos utilizamos todos los conocimientos que están a nuestra disposición, pues sabemos que
todo suma y nada resta. No creemos en los extremos y como decíamos, vivimos en armonía con el mundo exterior, pues nunca olvidamos que formamos parte de un todo
¿Qué más podrás encontrar en L’Om? Ante todo, compañerismo, amistad, amor y un conocimiento consciente. Una buena compañía para compartir los conocimientos adquiridos. Un buen lugar para poder recordar quien eres.