Chakra es una palabra sánscrita que significa rueda o vórtice y aunque son cientos, generalmente hace referencia a los siete centros principales de energía que componen nuestra conciencia y nuestro sistema nervioso energético.
Estos chakras o centros de energía, funcionan como bombas o válvulas y regulan el flujo de energía que pasa a través de nuestro cuerpo energético en continua comunicación con la energía exterior e interior. El funcionamiento de los chakras nos puede reflejar, detectar o dar ciertas informaciones de un posible desequilibrio físico, emocional o energético.
Una máxima a tener presente: lo que es arriba es abajo. Si tenemos un chakra des-equilibrado, nos puede decir que hay un órgano o diferentes partes de nuestro cuerpo des-equilibrado o viceversa.
Un óptimo desarrollo de nuestros chakras puede llevarnos meses, días, horas, minutos o bien unos segundos. Depende tan solo de nosotros. Estimular y elevar la energía de los chakras es sencillo, y una vez que uno lo hace, la energía fluye en equilibrio hacia el cuerpo astral (energético interior), ayudándonos a mantener nuestros cuerpos en equilibrio. Aprender a elevar la energía de los chakras y conducirla hacia el cuerpo astral nos centrará con el Universo.